sábado, agosto 12, 2006



Azul,
azul de aguantar la respiración,
y llevar en peso el cielo.
Tauro para más señas.

Rojo,
rojo de aspirar herrumbre,
de silenciar al caníbal asocial.

Verde,
verde de sometimiento,
de la sinrazón que supura animales goyescos.

Amarillo,
tan primario que ofende,
desierto que se aspira.

Negro,
la vida cobra sentido,
el aire se envuelve en papel de estraza
y se coloca un lazo arcoiris.

Blanco,
amago de nada,
caricia de abuela
o portazo sin retorno.

Hoy me levanto rosa,
y por eso escribo,
pobre rosa, tan vilipendiado.
Hoy en la paleta de colores
no tengo palabras,
solo acuarelas
que se diluyen al contacto con el léxico,
gramáticas grises, diccionarios inútiles
donde vagabundean desterradas las palabras verdaderas.

©Chema Laranxeira
Imagen: ©Chema Laranxeira

miércoles, agosto 09, 2006



Migas de aire,
aire con sabor a toffee,
a disolvente de sueños,
a futuro imperfecto.

Recetas de certezas,
y esa palabra terrible de cinco letras
que me merodea,
que me atraviesa.

Somos porque al oeste limitamos con la pasión,
somos porque el camino siempre es de vuelta,
somos por abrirnos puertas
y dejar las habitaciones llenas
y los cuerpos vacíos.

Somos por despedazarnos,
por hacer un trueque de sincronías
y batallas de flores,
somos por ser siempre dos comensales
con un menú de carne
y emociones de postre.

Todo sea por abandonar la ficticia cirugía
que transforma los sentimientos.
Todo por olvidar
cualquier artilugio que mida el tiempo,
y repartirnos besos homicidas.

©Chema Laranxeira
Imagen: Hierba ©Chema Laranxeira