sábado, febrero 24, 2007



Al girarme me di cuenta del traspié,
era frío y aún estaba ahí,
de cuerpo presente,
como relamiéndose.
Yo iba y venía,
pero siempre daba un rodeo,
evitándolo, girando en circunloquios.
Él estaba ahí,
lleno de sombra,
con sus ojos zalameros
y ropa desaseada,
invitándome, retándome,
tan atractivo.
Me prometí que esta vez no me cogería desprevenido,
pensando en blanco y negro.
Evalué los pros y contras,
pregunté a los amigos,
hice un esquema,
consulté a los médicos del ramo,
a los vecinos ensayo y error.
Me recomendaban saltos, piruetas,
contorsiones varias.
Así que me convertí en un experto en circos,
con un máster en trapecios.

Ahora vuelo, vuelo,
los errores no tienen red.
Tal vez mientras caigo
me reinvento.

©Chema Laranxeira
Imagen ©Blanca

jueves, febrero 15, 2007



Mi corazón atrasa,
falta de riego o de abono,
o de ritmo.
Mis manos ya no inventan palomas,
mis ojos naufragan;
ya no hay magia,
hay vértigo y escalones hacia el sur,
aceites en el horizonte,
se caen las vocales de los nombres
y se queda el caos, la nada,
el cs, la nd.

©Chema Laranxeira
Imagen©Chema Laranxeira

domingo, febrero 04, 2007



Aquí permanezco,
desliofilizándome,
haciendo aguas y agujeros vacíos
sin tí.
Estoy por pura pedagogía.

Acerquémonos
en estos tiempos microscópicos,
tápame si soy transparente,
espera,
este momento es para tu colección de alfabetos,
es el continuo pétalo de luz en caer
que dice sí.
Sí a tus manos, a tus inviernos,
a tu vientre redondeado,
sí a los campos sin farmacias,
a la primera palabra de verde clorofila.

Llegué para buscarte, para estar contigo.
Hice un valle con borlas arcoiris
y coloqué el sol a mi espalda
para sentir la extrañeza de dos sombras arremolinadas.

Quiero abrazarte como una rueda,
dame de nuevo tus señas,
llegar como una carta
para abrirme entre tus dedos,
escuchar como la gravedad
me imanta a tí,
derrotando el hierro,
viviendo lentos.

©Chema Laranxeira
Imagen ©Chema Laranxeira