
Yo no vengo con tanto aire en las manos
como para abrirme en pedazos,
vengo a contrarreloj,
con una brújula lactante,
palabras en morse
a la cola del pan.
Me sobran tangentes, ya sabes,
el índice de mi vida.
Yo busco el campamento de los sueños,
la semántica de dos cuerpos
y su arpegio.
Yo vine a amarte con la posología de tus besos,
cuéntame el secreto sin contestar,
quiero permanecer austero, contigo,
en nuestra cama de azafrán y espejos.
©Chema Laranxeira
Imagen ©Chema Laranxeira
