
Espera,
es tarde para eso.
No quiero emociones a granel,
no ves que no puedo.
Acércate y desenrédame,
auscúltame primero.
Tómate el tiempo a bocanadas,
acaricia ese beso en celo.
Sal a la ferretería y pide
un verbo enfermo.
Y luego,
luego podremos hacer barbacoas
con el deseo
y convertir en palacios
lo que hemos ahorrado,
sumergir
nuestras lenguas en mosaicos
y llenar las mochilas
de saltos.
Mientras tanto,
dejemos que el aire
cargado de ladrillos,
dispare ráfagas
oscuras y hostiles.
Yo sólo quiero vagabundear
sin rejas en las manos
y calmar, de una vez,
el estruendo
de este desierto eléctrico.
©Chema Laranxeira
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1 comentario:
felicidades primo
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