sábado, julio 21, 2007



Tiendo a simplificar la vida en química,
estereotipos resultado de un éster original,
cómo si no aceptar que uno deje un rastro de cadáveres
tras de sí, entes que son, homólogos que fueron.

No soy mejor por haber auscultado más cuerpos,
no soy distinto al pintor magdaleniense,
ni a la madre mogol que perdió lo que más quería.

Así es estar presente: perder creencias,
nutrir la nómina del nómada,
ser lascivo y paralítico de lucidez.

Asfalto de poesía los caminos que se subdividen,
que se particionan en infinitos viajes,
y cada elección es producto de sensaciones,
sabores, colores tan limpios como inútiles.
Quizás me equivoque de manos
pero el silencio nunca es perfecto.

Bésame ahora que soy fértil.
Quiero engendrar de nuevo mis ojos,
mis dedos,
quiero existir en la imposibilidad
y deshacerme de la esperanza.
Abrir por siempre la farmacia de los sueños.

©Chema Laranxeira
Imagen ©Chema Laranxeira

2 comentarios:

JR dijo...

genial Chema!

Anónimo dijo...

lo que se deja.lo que se encuentra,los olvidos,los sueños,los encuentros,los desencuentros..... eso es sentir,eso es vida