martes, abril 13, 2004


No es de vaivenes ni de rosas
de lo que te hablo,
sólo con tus labios
podría hacer, a contrarreloj, un boceto
de lo que quiero.
Sin sometimiento no hay espera
y entre el azar y la solidez de la gelatinosa
melancolía,
me desperezo.
Harto de soledad,
buceo como hiena,
buscando,
buscando a quemarropa
mi yo,
mi sentido,
ese tacto de franela
y pana,
como cuando éramos niños.
Tú y yo,
mi querida ausencia.

© Chema Laranxeira

No hay comentarios: