Si acercándome despacio
consiguiera desprevenirte
y acurrucarme ajeno al tiempo.
Si con un líquido roce, una caricia porosa,
engendrara certero un suero
y como un vahído amerizara sin dolor
sobre tu virus agorero,
que me inunda y contamina,
que se aprieta gelatinoso y endodérmico,
no dudes que lo haría.
Salir de esta ortopedia
que me corroe,
devorarle las entrañas, analítico y carroñero,
dejarle expirar sin pausa ni remordimiento,
amanecer dilatado, imberbe y austero,
como recién nacido,
como pompa soluble en el aire,
y acostarme en la nada,
y disfrutar del paisaje
y hacer onomatopeyas de papel con tu recuerdo.
© Chema Laranxeira
viernes, abril 16, 2004
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario